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El castaño, un cultivo de alta rentabilidad en auge.

Castañar micorrizado con Boletus edulis.

El castaño es una especie agroforestal presente en buena parte de la Península Ibérica y Canarias, actualmente su cultivo está en alza debido a la gran demanda de castaña, de ahí la rentabilidad del castaño, un fruto cada vez más valorado gracias a sus características organolépticas y multitud de posibilidades de elaboración (secas, purés, harinas, mermeladas, conservas, menestras, marrón glacè…). 

Hablamos de una especie emblemática que sustenta gran cantidad de usos tradicionales, formando parte de nuestra cultura desde hace siglos como recurso alimenticio, fundamental para personas y ganado, así como un elemento de construcción, artesanía y combustible esencial en muchos pueblos, constituyendo además uno de los mejores ejemplos de ecosistema productivo integral y sostenible.

Por todo ello, el castaño supone un importante recurso para las zonas rurales de clima templado, en especial aquellas de media montaña donde la mayoría de los cultivos no son viables, ayudando de este modo al mantenimiento de la población y del paisaje rural.

Castañar micorrizado con Boletus edulis.
Castañar micorrizado con Boletus edulis.

Desde el punto de vista forestal son varios los estudios que evidencian que la mejora de la rentabilidad forestal pasa por diversificar las producciones forestales incrementando las superficies para producción de fruto.

En este sentido el castaño como especie agroforestal es una de las alternativas con mayor viabilidad.

La Asociación Forestal de Galicia ha llevado a cabo uno de estos estudios donde se evidencia la rentabilidad del castaño, analizando el TIR (Tasa Interna de Retorno) de varios modelos silvícolas, de diversas especies de frondosas caducifolias, las rentabilidades son muy bajas hasta que en la ecuación entra el fruto (la castaña) convirtiéndose entonces en modelos productivos muy interesantes.

Fuente: Daniel Rodriguez (AFG) presentación en EUROCASTA 2018
Fuente: Daniel Rodriguez (AFG) presentación en EUROCASTA 2018

Según el mismo estudio, no solo las frondosas caducifolias salen mal paradas en su comparativa sobre la rentabilidad del castaño con aprovechamiento de fruto, sino que:

“Un 70% de las plantaciones de pino generan intereses inferiores al 2% anual”.

Desde un punto de vista forestal la tendencia es la de pensar en un aprovechamiento maderero de la plantación, por lo que los modelos mixtos de producción de madera y castaña pueden ser una buena alternativa para no descartar un aprovechamiento de la madera, aunque podría ser perfectamente compatible un enfoque puro de aprovechamiento de fruto en una explotación forestal.

Pero además de estas rentabilidades financieras, algunas veces tan difíciles de comprender para el profano en la materia:

¿Cómo podemos analizar la productividad de un castañar?

Vamos a intentar desarrollar un análisis sencillo de las productividades de algunos modelos de aprovechamiento y rentabilidad del castaño.

  • La gran ventaja del aprovechamiento de la castaña es que nos permite un retorno de la inversión a corto plazo y una renta anual sin tener que esperar al final de turno, minimizando de esta manera riesgos de pérdida de la inversión, por ejemplo en caso de un incendio forestal.
  • La entrada en producción de una plantación dependerá de dos factores fundamentales: La variedad de castaño y los cuidados culturales aplicados (riegos, fertilizaciones, control de vegetación de competencia…), pero podemos hablar de entre 5-8 años, alcanzando la madurez a los 20-25 años,

Con unas producciones de entre 10 y 20 Kg/árbol a los 10 años y de 50 Kg/árbol de media en su madurez.

Desde Hifas Foresta, empresa especializada en castañicultura y micología aplicada desarrollamos y fomentamos modelos multifuncionales, donde entran en juego las producciones de castaña y madera, añadiendo además el aprovechamiento de setas de alto valor mediante la micorrización de los castaños con Boletus edulis.

El castaño se caracteriza por tener una buena productividad micológica, por lo que optando por plantas micorrizadas con Boletus edulis podemos llegar a producciones de este apreciado hongo de hasta 200 kg/ha año.

Castaña variedad Negral y Boletus edulis fructificando bajo castaños.
Castaña variedad Negral y Boletus edulis fructificando bajo castaños.
  • En un modelo multiproducto:

Emplearemos castaños híbridos resistentes a la tinta de clones seleccionados para producción de castaña (en Hifas Foresta hemos seleccionado los de mayor rendimiento y tamaño de castaña) y micorrizados con Boletus edulis, optando por plantaciones a marco definitivo de 6×6 a 7×7 m, lo cual supone densidades de plantación de 277 a 204 pies/ha respectivamente. Con este modelo podemos alcanzar producciones a los 20 años de 2.000 a 3.000 Kg/ha de castañas, 80-200 Kg/ha de setas y 5-10 m3/ha de madera (a cortar al final del turno – aprox. 45 años).

  • En un modelo frutícola:

Podemos optar por comenzar nuestra plantación a marcos amplios definitivos (10×10 m) u optar por modelos intensivos de alta densidad 5×5 m, 4×6 m, 5×6 m… que terminarán con el tiempo en marcos amplios 10×10 m, 8×12 m , 10×12 m…

Con estos modelos aunque perdemos los ingresos finales de corta de madera, maximizamos las producciones de castaña estando estas entre 3.500 y hasta 8.000 Kg/ha manteniendo además las producciones de setas. Al mismo tiempo, en estos modelos nos puede interesar optar por cultivares tradicionales, para lo cual la planta a emplear sería injertada sobre portainjertos híbridos micorrizados con Boletus edulis, aunque no hay porqué descartar las variedades híbridas.

En Hifas Foresta injertamos una selección de las variedades más destacadas para diferentes usos y mercados.

El método HIFAS (ejemplo de optimización del modelo frutícola)
El método HIFAS (ejemplo de optimización del modelo frutícola)

Productividad del castaño Productividad del castaño

Si comparamos estos ingresos anuales con los 350-600 € año estimados en pinares o los 600-1.000 € año del eucalipto (considerada la especie forestal más productiva en la Península) vemos claramente cómo el castaño con aprovechamiento de fruto es mucho más rentable.

Otro de los aspectos fundamentales a la hora de analizar las rentabilidades de una plantación son los costes de gestión, y aquí el castaño también presenta una gran ventaja frente a otras plantaciones frutícolas, pues los trabajos de mantenimiento son pocos y puntuales ya que no presentan la necesidad de reiterados tratamientos fitosanitarios.

Pero es que además de todo lo que os hemos contado, el castañar tiene otra serie de beneficios más o menos intangibles como son la captación de CO2, el aumento de la biodiversidad o la ayuda en la defensa de los incendios forestales empleandolo en la planificación forestal, por ejemplo, en zonas de protección de núcleos de población.

Si quieres profundizar más sobre el cultivo del castaño puedes encontrar más información en nuestro blog. 

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